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lunes, 9 de mayo de 2016

Entre el dolor y la esperanza

Las balas no callarán la verdad
ni matarán los sueños
siempre habrá periodistas
escudriñando misterios.

Las balas no callarán la verdad
ni frenarán el transitar a la utopía
siempre habrá periodistas
corriendo riesgos por informar.

Las balas no callarán la verdad
ni apagarán la esperanza
porque siempre habrá periodistas
¡dispuestos a luchar!

¡Justicia!

*Escrito el 16 de octubre de 2014, día en que fue asesinado el periodista Pablo Medina, corresponsal del diario ABC Color. Una víctima más de la narcopolítica en Paraguay. 

domingo, 14 de septiembre de 2014

La lección de Rata Blanca

Una analogía entre el heavy metal y el periodismo  

Rata Blanca me dio una lección. No soy fan de la banda, tampoco del heavy metal. Pero, valoro la existencia de quienes se mantienen vigentes como si no hubieran pasado los años. Reconozco que me encantan varios temas: “Mujer amante”, “La leyenda del hada y el mago” y “Volviendo a casa”. Los temas más populares y comerciales, dirían los fanáticos.

Walter Giardino (guitarrista), Adrián Barilari (vocalista), Danilo Moschen (tecladista), Fernando Scarella  (baterista) y Guillermo Sánchez (bajista) llegaron a Ciudad del Este el jueves 11 de septiembre pasado, luego de ocho años, para dar un concierto previsto para el día siguiente.

Participé de la conferencia de prensa que brindaron en el Hotel Convair, como una periodista más de cobertura. Pero fue esa tarde, escuchando las declaraciones de Giardino y Barilari, que saqué ciertas conclusiones que me motivaron realizar una analogía, entre la experiencia de esta banda de heavy metal y el periodismo que tanto amo.
Conferencia de prensa de Rata Blanca en Ciudad del Este.

Rata Blanca, una banda argentina formada en 1986, es considerada una de las más importantes e influyentes del heavy metal en español, aunque durante su carrera también han incorporado hard rock, power metal, speed metal y metal neoclásico, combinando pesados riffs con estructuras melódicas y armónicas de la música clásica.

La banda celebra 25 años de trayectoria. Aún con el paso del tiempo, mantiene su popularidad y respeto en el ámbito musical. “Rata Blanca es una banda auténtica, real, de músicos que hacen lo que les gusta. No sé si hay un secreto. Solo puedo decir que hay que ser auténtico”, respondió Giardino, cuando una colega le preguntó ¿cómo -aun cuando cada vez surgen más artistas- ellos siguen vigentes?

El guitarrista e impulsor de Rata agregó: “A los chicos potenciales les diría que crean en ellos, que amen lo que hacen. La fama no es lo más importante”.

Un amigo metalero, a quien respeto por su pasión y conocimiento del estilo, me comentó un poco de la historia de Giardino, hecho que me llevó a admirarlo como persona, más allá de su talento como músico.
Walter Giardino, durante el concierto de Rata Blanca en CDE.

Rata Blanca es justamente un experimento con resultados extraordinarios. Fue creado por Walter cuando salió del grupo V8 en 1985. Inicialmente se grabaron cuatro temas para incluirlo en un demo que sería presentado en Inglaterra. Sin embargo, las composiciones tuvieron tanto éxito que se quedaron en Argentina.

El grupo sufrió varios cambios, en cuanto a sus integrantes. Sin embargo, mantuvo su esencia. “Cantar es algo mágico, no es algo que se enchufa y suena", dijo Adrián Barilari, consultado sobre las nuevas voces del rock en Latinoamérica. Actualmente los grupos se caracterizan por priorizar la imagen, el show y el marketing, antes que la calidad de la música. Y en ese sentido Barilari señaló que “hubo un tiempo en los 80´ y 70´ en los que la voz era sumamente importante. Pero hoy en día se dejó de lado tener un buen caudal de voz”.

Rata Blanca es una banda que considera que todos sus conciertos son importantes, desde aquellos multitudinarios, como aquellos con menor concurrencia. “Los shows pequeños son más íntimos”, dijo Walter Giardino.

Y fueron estas declaraciones las que me hicieron pensar en la importancia de hacer lo que uno ama y perseverar. Cuenta la historia de la banda que a finales de los 80´, cuando recién comenzaban, hacían sus presentaciones a pulmón, no dejaban ganancias y trataban de conseguir todo asumiendo deudas. Sin embargo, llegaron a convertirse en un ícono del heavy metal latinoamericano.
Concierto de Rata Blanca en Ciudad del Este (12/09/14).

Giardino también señaló durante la conferencia de prensa que nunca fue un buen negocio para las bandas de Latinoamérica hacer alianzas con las discográficas, porque estas apoyan ideológicamente ciertos estilos.

"Hay cierta actitud de parte de las discográficas que marcan las tendencias. Apoyan estilos ideológicamente. Siempre van a estar más para el pop, lo latino, romántico, que yo lo veo bien. Pero lo que yo no veo bien es que ignoren al rock con lo que el rock mueve. Ahí es donde uno piensa que la cuestión es ideológica. No sé de dónde viene, si es una cuestión de evitar que la gente piense, que la gente tome decisiones en su vida, que sea fuerte espiritualmente…", afirmó.

Siempre existirán estilos más comerciales que otros. Tanto en la música como en el periodismo, existe el gran desafío de triunfar con autenticidad. Existe cierto periodismo que ideológicamente es funcional al sistema, razón por la cual cuenta con respaldo económico y político.

Las condiciones no son favorables en Paraguay, un país con monopolio mediático. Tampoco en Ciudad del Este, donde la mayoría de los medios que hasta se unen en redes, son controlados también por un grupo político.  ¿Cómo hacer un periodismo contra esta corriente, auténtico y con independencia?

Rata Blanca es en el heavy metal lo que en el periodismo podría ser un proyecto de comunicación independiente. Me atrevo a sacar esa conclusión y a experimentar como en su momento lo hizo Giardino. Se trata de jugarse por lo que uno ama, hacer lo que uno quiere más allá de las circunstancias adversas.

Existe la tendencia de entender la música y el periodismo como cuestiones sin ideología. Sin embargo, están cargados de ella. Reconocerlo es fundamental y seguidamente, animarse a caminar.

Y como dice Rata en su tema “Guerrero del arco iris”:

Gerrero, sólo tú puedes
ganar con la verdad.
luchemos por los que vienen,
por ver felicidad.



jueves, 2 de agosto de 2012

Sigamos preguntando: ¿Qué pasó en Paraguay?

Muchos insisten en que nada pasó en Paraguay. Dicen que simplemente se cambió un presidente que no servía. Pero un pálpito en el corazón del pueblo paraguayo, dice que pasó algo que va más allá de un mandatario destituido, el cambio de un nombre o una ideología política. Se trata de algo diferente que trasciende lo sectorial y nos afecta a todos.

Si, hay algo más. Se quebró la relación entre la ciudadanía y sus representantes políticos en un sistema de gobierno llamado democracia. Un sistema que intentamos hacer funcionar en medio de innumerables obstáculos políticos y culturales, secuelas históricas y deficiencias sociales. Con el quiebre, se fue la confianza en los gobernantes y algunos, hasta perdieron las ganas de ejercer su derecho a votar en las próximas elecciones.

Debate sobre la crisis en Paraguay con Elba Recalde (abogada),
Milda Rivarola (historiadora) y Miguel López (periodista).
“¿Para qué? Si nada cambiará…”, afirman los decepcionados.  

No existe credibilidad hacia las instituciones de representación política: el Poder Judicial no garantiza la Justicia, el Poder Legislativo no respeta las leyes y el Poder Ejecutivo puede ser anulado en cualquier momento si no responde a los intereses de los grupos de poder fáctico. Pasa que se puede votar a un presidente, pero si a los parlamentarios no les gusta, lo pueden sacar en poco más de 24 horas, utilizando la propia Constitución Nacional. Se puede obrar legalmente, aunque -contradictoriamente- el procedimiento viole principios fundamentales del Estado de Derecho, como el debido proceso y la legítima defensa.

Un día pueden manifestarse casi 10.000 personas y repudiar a diputados y senadores, pero en menos de dos semanas, éstos pueden echar al presidente de la República, aunque como parlamentarios estén en crisis de legitimidad. Se puede condenar al primer mandatario por mal desempeño sin necesidad de pruebas, porque simplemente, toda acusación es “de público conocimiento”.

El precedente político y jurídico es terrible y posiciona a Paraguay como un país que no respeta la institucionalidad ni la ley. Los gobiernos de la comunidad internacional dimensionan y condenan este quiebre en el proceso democrático. Paraguay fue sancionado, pero nuestros políticos nos hacen creer que el mundo se equivoca. Lo triste es que muchos paraguayos creen el cuento y mientras se tragan el discurso pseudo-nacionalista, el país se hunde cada vez más.

En este contexto político, los espacios de debate son imprescindibles. Más que nunca, como ciudadanos debemos reflexionar sobre lo que pasó el 22 de junio de 2012, los antecedentes y consecuencias. ¿Qué nos espera? Entender este proceso permitirá que avancemos como civilización.

A continuación comparto algunos apuntes. Son sólo frases de algunos referentes que marcan pautas en el debate público sobre la realidad política de nuestro país. Es sólo un puntapié  para seguir conversando. El diálogo permanente es parte de la resistencia.

SOBRE EL JUICIO POLÍTICO

Abogado José Enrique García
Dijo José Enrique García, abogado defensor del ex presidente Fernando Lugo en el juicio político y ex procurador general de la República:

-“El reglamento del juicio político es una violación a la Constitución Nacional porque no respetó el derecho a la defensa ni la dignidad de la persona humana”.

-“Se tomó la figura del juicio político bastardeándola y se puso en peligro la institucionalidad”

Dijo Oscar Kuchenmeinster, abogado y profesor de análisis sociológico de la Facultad de Filosofía de la Universidad Nacional del Este.

Abogado Oscar Kuchenmeister.
-“Fernando Lugo era disfuncional al sistema porque iba contra los intereses de la clase dominante. Los hechos o los motivos del juicio político fueron simples justificaciones para destituirlo”.

-“A partir de lo ocurrido se crea un imaginario social que es la falta de credibilidad en las instituciones de representación pública y se pasa incluso a una crisis de identidad nacional, porque en este contexto, existen quienes hasta se avergüenzan de ser paraguayos por la bajeza en la actuación de sus gobernantes”

Dijo Adolfo Ferreiro, abogado defensor de Fernando Lugo durante el juicio político.
Abogado Adolfo Ferreiro.

-“En Paraguay no hubo juicio político, hubo la destitución de un presidente por falta de respaldo político”

-“Aquí hubo una destrucción de la institucionalidad”

-“La indignación sin acción política no sirve”

-“No hay que levantarse en armas, hay que levantarse en libros”

-“Los partidos políticos son meros aparatos electorales,  se estancaron hace 15 años en cuanto a producción de ideas”

-“Actualmente tenemos un proyecto político y social fracasado. Estamos enfermos pero debemos darnos cuenta. Tenemos que volver a hacer funcionar nuestras instituciones”.

-“A un mes del juicio político, los abogados de la defensa aún no recibimos la sentencia que condena a Fernando Lugo”.

Dijo Elba Recalde, abogada y constitucionalista, miembro del Partido Liberal Radical Auténtico:

Abogada Elba Recalde.
-“La política fue la gran ausente en todo lo ocurrido en Paraguay, porque política se trata de estar juntos, los unos con los otros. Sin embargo, es siempre vista como la bruja a la que hay que quemar”

-“Debemos decir no al discurso que discrimina la política. Debemos iniciar una nueva construcción de la política”

-“Hay muchas preguntas, pero no quiero dar respuestas, quiero que la gente piense”

-“La Reforma agraria sigue siendo hoy una utopía”

Finalmente sólo me queda decir que…
Paraguay atraviesa una de las crisis políticas más graves de su historia, donde las instituciones de representación pública, perdieron por completo la credibilidad de la población. La ciudadanía está dividida en sectores a favor y en contra del nuevo Gobierno de Federico Franco. Y en medio de estos dos polos, hay otro sector de gente decepcionada y que simplemente se niega a hablar de política. Éste es el más preocupante, ya que se convierte en un conjunto maleable de analfabetos políticos que claramente describe Bertolt Brecht:

“El peor analfabeto es el analfabeto político. Él no oye, no habla ni participa en los acontecimientos políticos. No sabe que el costo de la vida, el precio de los frijoles, del pescado, de la harina, del alquiler, del calzado y de las medicinas dependen de las decisiones políticas. El analfabeto político es tan animal que se enorgullece e hincha el pecho al decir que odia la política. No sabe el imbécil que de su ignorancia política proviene la prostituta, el menor abandonado, el asaltador, y el peor de los bandidos, que es el político aprovechador, embaucador y corrompido, lacayo de las empresas nacionales y multinacionales.

viernes, 20 de julio de 2012

¿Dónde queda la independencia periodística?


Con mucho dolor, impotencia e indignación, este jueves 19 de julio, fui testigo de un atentado a la independencia de los medios de comunicación del Alto Paraná. Y en realidad, antes de hablar de un atentado, tendría que preguntar si existe la tan mentada independencia.

La credibilidad es el principal capital de un medio, por ende, también del periodista. Pero, ¿qué credibilidad puede tener un medio de comunicación que pide la financiación de un movimiento político, para organizar un torneo deportivo, cuyo espíritu es la integración de los trabajadores de la prensa?

El Paraguay atraviesa una crisis política y social, y en este contexto, más que nunca la ciudadanía precisa de medios creíbles, información confiable, independiente, veraz. ¿Es esto posible en el Alto Paraná, donde un espacio tradicional de recreación de los trabajadores de prensa es financiado por los políticos de turno?

Esta no es la primera vez que ocurre. El Torneo Inter-medios es tradicional en la zona desde hace más de una década. Obviamente, el hecho de que los trofeos, el alquiler de la cancha y la contratación de los árbitros sean financiados por un sector político partidario, no implica que todos los medios participantes apoyen determinados candidatos. Sin embargo, se partidiza un evento que debería carecer de preferencias políticas, porque se supone que es plural y de integración. Con esta práctica, se pone en peligro la credibilidad de la prensa paranaense al vincularla con un movimiento político.

Esta crítica pretende ser constructiva y por otro lado, hacer visible a lectores, oyentes y televidentes, una realidad que necesita cambiar. Al fin de cuentas, los medios obedecen a su público.

A modo de complementar esta reflexión, dejo esta documentación bibliográfica:

“Un periodista debe ser creíble. El proceso democrático depende de un flujo contínuo de información confiable, verdadera y exacta. Los periodistas son los primeros responsables de ese proceso. Su éxito –en realidad su supervivencia económica- depende del establecimiento de una relación de confianza con sus lectores, oyentes o televidentes. Tienen un contrato con la sociedad civil para recoger y difundir información, pero deben hacerlo de manera ética. Los periodistas que solo entregan un punto de vista, que hacen sensacionalismo al cubrir la noticias, que no informan acerca de sus fuentes o usan el engaño para reunir información sin una razón que lo justifique, están corroyendo esa relación de confianza que es esencial para el cumplimiento de la misión de la prensa en una sociedad democrática. Los periodistas deben ser independientes. (…) Los periodistas deben ser independientes de cualquier influencia externa o alianza comprometedora incluyendo las presiones comerciales y la participación en actividades políticas u otras causas que puedan ser vistas como conflicto de intereses. Esto no significa que el periodista deba ser un ermitaño social, pero es imperativo que no aparezca ante el público como una persona comprometida con ningún interés especial”. (Louis A. Day en La ética periodística en el nuevo milenio. Editorial Cuarto Propio, Santiago de Chile 2001, pp 31 y 32).

miércoles, 23 de mayo de 2012

Humor político, una forma sutil y comprometida de fisurar el sistema

Existen referentes de la historia de la comunicación latinoamericana, que merecen ser recordados e invocados, más aún, cuando como en este caso, los contextos son tan similares.

Una de esas personas es Jaime Garzón: abogado, periodista, humorista y pacifista colombiano, quien demostró que para hacer humor y entenderlo, hay que estar bien informado. Nació el 24 de octubre de 1960 y murió (asesinado) el 13 de agosto de 1999 en Bogotá.

En un país donde se instaló la narco-política, decir la verdad es atentar contra el poder de turno y arriesgar la vida. Jaime Garzón fue un revolucionario que utilizó el humor político para combatir un sistema de opresión. Haciendo reír a su gente, creó conciencia ciudadana.

A continuación, comparto un video de la conferencia que brindó Jaime Garzón en 1997, ante universitarios de Colombia, la mayoría, estudiantes de Comunicación Social.

Sin desperdicio, Jaime describe la cruda realidad, hace que la gente se mire al espejo, se ría de sí misma, reflexione y por lo menos se plantee cambiar algo.

Entre otras cosas, habla de los vínculos del narcotráfico con la política, la manipulación de los medios de comunicación, el pueblo sin conciencia, adormecido o tal vez anestesiado por el discurso mediático impuesto por el poder de turno.

Te invito a ver este video y después lo analizamos...


Escucharlo a Garzón hablar de Colombia, es como si estuviese hablando de Paraguay. Corría el año 1997, pero su discurso en esencia sigue más vigente que nunca.

Preguntaba: ¿por qué? ¿por qué? ¿por qué? Y en un programa de 22 minutos, él hacía un noticiero de “desinformación” llamado Quac, para que la gente tenga una visión amable de su realidad.

“¿Es posible que la solución de la crisis nacional venga de quienes la han provocado? Y algunos dirán ¡Es que no hay líderes! ¡Si somos más de 30 millones de personas contra una franja pequeña que se ha apoderado de los medios de comunicación, de todas las cosas!”, así cuestionaba a Colombia. Cualquier parecido con la realidad paraguaya, ¿es pura coincidencia?

“La narco-política se instaló en Colombia. ¡Y nosotros que pensábamos que entre la política y el narcotráfico podía haber distancia! Pero se ha demostrado que no”, dijo en aquel entonces, año 1997.

¿Y por casa como andamos? En Paraguay, uno de los próximos presidenciables estaría vinculado con las mafias del narcotráfico y el lavado de dinero.



UN MENSAJE VIGENTE

“Sólo quiero dejarles un mensaje”, dijo Garzón a los universitarios y continuó:

“Son dos cosas: Primero, si no reaccionamos, si ustedes como jóvenes no asumen el control de su propio país, con los elementos que les da la constitución nacional, por ejemplo el voto, seguiremos mirando al país ir por una parte y nosotros iremos por otra (…) Y por otro lado, les cuento que tuve una experiencia con los indígenas, que fue traducir la Constitución Nacional a lenguas indígenas. El artículo 11 de nuestra Constitución, dice penosamente: Nadie podrá ser sometido a pena cruel, trato inhumano o desaparición forzada. ¡Es como si te dijeran al llegar a casa ajena que no te limpies con el mantel! Ellos simplemente lo tradujeron así: Nadie podrá llevar por encima de su corazón a nadie, ni hacerle mal a su persona, aunque piense o diga diferente. ¡Con que aprendamos ese artículo, salvamos a este país!”…

Una estudiante le pregunto: ¿Además de humor político, que hace Garzón por el país?

A esta pregunta respondió que simplemente, de todo lo que siempre dice, algo queda en la gente. Y fue así, que en el 1998, Colombia tuvo una de las elecciones más participativas de su historia democrática, con una amplia participación de jóvenes. ¿Algo quedó no?

SIN PELOS EN LA LENGUA

“¡Los comunicadores sociales no saben nada!”, dijo sin titubear a su público integrado en su mayoría, por estudiantes de comunicación social. Lo abuchearon y le exigieron respeto. Pero él continuó, lo repitió y lo sostuvo argumentando con chistes cargados de verdad.

“La universidad forma gente que sólo repite, que sólo dice lo que le mandan decir. Necesitamos gente con criterio. ¡Presenten una propuesta de qué necesita este país en materia de comunicación social! ¿O acaso necesitamos niñas lindas que presenten noticieros y no sepan lo que dijeron?”.

Multifacético, Jaime Garzón hizo periodismo a su manera. Consultado sobre, ¿quién es Jaime Garzón? Contestó, “Uno no sabe quien es, sino quien no es”.

Dijo la verdad con humor y sin violencia. Criticó a los narcos, a los políticos, a la gente común, la riqueza, la pobreza, la inutilidad estatal, la intromisión del Gobierno de los Estados Unidos en Colombia…

Dicen que la verdad duele, pero Garzón encontró una forma sutil de decirla, entre risas.

“El humor genera un espacio en el que la risa y la no comprensión de lo dicho, permiten que sea interpretado de varias maneras, entonces la verdad no agrede”, explicaba.

Jaime Garzón hacía humor, hacía periodismo, hacía política: “Porque la política no es sólo ejercer el poder, sino también la visión del poder desde afuera”.  

Su risa es inmortal y su mensaje, más vigente que nunca, para Colombia, Paraguay y Latinoamérica toda.


viernes, 27 de abril de 2012

A desaprender

Y ahí estábamos otra vez, periodistas, docentes y estudiantes de comunicación, un 26 de abril, hablando de la cruda realidad, contando lo que ya sabemos, que la mayoría de los medios en Paraguay son propiedad de grupos empresariales ligados al poder político.

Panel en el salón de actos de la Facultad de Filosofía
de la Universidad Nacional del Este (26-04-12).
Escuchando sobre lo difícil que es ejercer la profesión en precarias condiciones laborales, la necesidad de convertirse en productor publicitario para juntar el salario del mes, las presiones políticas en los medios, etc.

Y mientras escuchaba el panel denominado Vivencias periodísticas, dividido en los ejes: “Obstáculos en el ejercicio del periodismo” y “Periodistas en la política” me preguntaba: ¿Estamos condenados a trabajar en esos medios? ¿Es la máxima aspiración o única opción de un periodista?

Sentí ganas de preguntar a todos los presentes: ¿Cómo ejercer el derecho a la libertad de expresión bajo el monopolio empresarial y político de los medios de comunicación? O mejor, ¿es posible generar medios alternativos de comunicación?
¿Por qué no pensar en el periodista como propietario de un medio de comunicación o un profesional con perfil emprendedor?

Pero preferí callar, dejar que fluya el debate y escuchar los diversos puntos de vista. Fue entonces que escuché declaraciones que prefiero olvidar y que espero, los estudiantes no lo hayan anotado entre sus apuntes, como aquellas frases “célebres” que marcan una visión profesional.

FRASES CÉLEBRES

“En la dictadura se ejercía mejor el periodismo, lo máximo que te pasaba era un estirón de oreja del director, pero más allá de eso había más libertad”, Alberto Rolón Dettone, director de Radio Paraná de Presidente Franco.

Panelistas (de izq. a der.): Alcides Gavilán, Carlos Bottino,
Aberto Rolón y Mariana  Ladaga. 
“Vivimos bajo la dictadura del proletariado”, Alcides Gavilán, director deportivo de Radio Parque.

Con el debido respeto que merecen estos dos pioneros de la radio en Alto Paraná, disiento totalmente con sus ideas.

¡¿En la dictadura se ejercía mejor el periodismo?! Es nada menos que reproducir la visión de que en la época de Stroessner se vivía mejor.

Parece que el radialista Alberto Rolón ignora que durante la Dictadura Stronista fueron clausurados varios medios de prensa, sin contar los miles de asesinados, desaparecidos y exiliados del régimen, simplemente por pensar diferente, sospechas de vinculación con el Comunismo o parentesco con políticos opositores.

¿De qué libertad estamos hablando?

Otra frase célebre de la noche fue: “Vivimos bajo la dictadura del proletariado”.

La Real Academia Española define al proletario como persona de la clase obrera, por ende, entendido el concepto de proletariado pregunto: ¿La clase obrera gobierna el Paraguay? ¿Se respetan los derechos del trabajador? ¿Existen condiciones dignas de trabajo en nuestro país?

Estimado Alcides Gavilán: Si en Paraguay reinara el proletariado, estoy segura que no existiría tanta precariedad laboral justamente en el ámbito periodístico, hecho que también se mencionó y lamentó en el panel.

A modo de contextualizar la frase, el radialista expresó la frase cuando se  debatía sobre la cobertura mediática del Caso Ñacunday y se analizaba el por qué los carperos agredieron a periodistas.

En un intento por comprender el pensamiento de estos dos radialistas, que pese a sus declaraciones, admito, son referencia del periodismo altoparanaense por sus años de trayectoria y tienen un elevado nivel de audiencia, lo único que puedo suponer es que son el resultado de la Dictadura.

Son precisamente el ejemplo vivo de la mentalidad que debemos cambiar en este país. Quiero recordar que los periodistas son formadores de opinión pública. Y escuchando a estos dos radialistas, entiendo por qué la mayoría de los paraguayos respondió poco tiempo atrás que quisieran el regreso de la dictadura en Paraguay.

Lo único en lo que sí estoy de acuerdo con Alberto Rolón es que como dijo: “El periodista es un eterno aprendiz”.

Al terminar el panel debate me preguntaron: ¿Qué aprendiste Sofi? Y me fue difícil responder.

Esta vez, lo único que puedo decir es que en Paraguay los periodistas necesitamos desaprender las prácticas antidemocráticas. A los estudiantes de periodismo les invito a leer sobre la historia de nuestro país, conversar y analizar la política y la sociología. Sobre todo les recomiendo el libro: Comunicación y Democracia del sociólogo Diego Segovia, donde se analiza la influencia de los medios de comunicación en el discurso político y podrán además, conocer en poder de quiénes están los medios masivos de comunicación en nuestro país.  

Muchos universitarios carecen de sentido crítico ante la realidad nacional. Empiezan a trabajar en un medio de comunicación sin capacidad de discernimiento y son adoctrinados con posturas del medio. De esa manera aprenden a ver la realidad en base a la línea editorial del medio en que trabajan.

Así nacen periodistas reproductores del discurso de los grupos de poder, un discurso que construye el espejo de una realidad en la que se mira la gente y así se toman las decisiones que definen el rumbo del país.  

Es oportuno preguntarse: ¿Por qué y para qué quiero ser periodista? Son preguntas medio existenciales, pero fundamentales para periodistas de raza.

El mundo del periodismo está lleno de coincidencias y disidencias, de preguntas y respuestas, es un mundo amplio y divertido. Lo conozco poco aún. Vale la pena explorarlo y sobre todas las cosas, disfrutarlo. Queda sólo decir: ¡Felicidades periodistas!


domingo, 1 de abril de 2012

Mis maestros de periodismo

Nunca voy a olvidar aquella vez que me tocó cubrir un concierto de la guitarrista paraguaya Berta Rojas en Ciudad del Este. Fue un recital diferente ante un público muy peculiar: niños y adolescentes.
Luego de escuchar la magnífica interpretación de Berta, quien con su guitarra rindió un tributo a Agustín Barrios, se abrió un espacio para preguntas y me llevé una hermosa sorpresa. Los niños no paraban de preguntar, y tanto Berta como los demás adultos, no podían evitar el asombro.
Los chicos se dirigían a Berta con inocencia e ingenuidad, sin dar muchas vueltas preguntaban muy seguros de lo que querían saber, por momentos descolocaban a la guitarrista pero sin mala intención. Sus preguntas lograron extraer la esencia de la intérprete, su perfil humano, de mujer y profesional. La entrevista colectiva enriqueció a todos...

Ese día aprendí de ellos y pensé: "Ojalá todos los periodistas preguntaran como los niños, sin malicia pero directo al grano, sin ninguna intención más que el saber".
Pensar en los niños y relacionarlos con el periodismo me es inevitable. Dicen que los niños siempre dicen la verdad, en cambio los periodistas intentan decirla todos los días.
No es casualidad que para comunicar muchos hayan optado por la figura de los niños para decir cosas que a los adultos les cuesta decir, tal vez porque cada vez más, los adultos pierden credibilidad.
Otro factor común. ¿Por qué será que los niños son a veces más creíbles que los adultos? Y si queremos continuar con la relación niñez-periodismo, ¿qué pasa con los periodistas?
Tampoco puedo evitar recordar al maestro Quino, quien a través de la pequeña Mafalda hace cuestionamientos políticos, sociales y existenciales contundentes. ¿Quién no disfruta las locuras y el espíritu revolucionario de esta eterna niña?
También me viene a la mente Matt Groening, quien mediante su personaje animado Lisa Simpson, se da el lujo de cuestionar problemas globales, criticar el imperialismo y reivindicar valores sociales en crisis.
Los niños tienen una capacidad increíble para detectar las cosas importantes. "Lo esencial es invisible a los ojos, sólo se ve con el corazón", lo dijo otro niño, El Principito, del escritor francés, Antoine Saint Exhupery.
Sería bueno que los periodistas, así como los niños, miráramos el mundo más con el corazón que con los ojos.
Recuerdo también a Trevor, el estudiante de la película Cadena de Favores, quien ideó una estrategia muy interesante para mejorar el mundo. Trevor tuvo la capacidad de soñar y llevar a la acción su idea.
Hay muchos niños de ficción que me llegaron profundo con mensajes sublimes. Pero los que me dan vida e inspiran diariamente, son los niños reales, los de mi tierra.
Cada día rumbo al trabajo, un niño me ofrece caramelos, una estampita o me pide una moneda en el ómnibus o en la calle, uno que capaz tenía sólo 10 años intentó asaltarme una vez y otros me rodearon en una parada de bus incitados por adolescentes mayores.
El caso de un pequeño indígena de 4 años, con un grave cuadro de desnutrición me desgarró el alma en febrero de este año y la muerte por hambre de una niña de 6 años en Misiones, mientras un senador corrupto celebró su cumpleaños con opulencia y descaro, me indignó aún más.
Mi relación con los niños es bastante particular, está cargada de experiencias un poco contradictorias. Me sorprenden todos los días con sus ocurrencias, con sus realidades, con sus preguntas inesperadas, simples pero difíciles de responder. Es más fácil ser entrevistada por un niño que entrevistarlo. Lo reconozco.
Confieso que escribir este artículo sobre niñez y periodismo no es casualidad. Obedece en parte, al reconocimiento otorgado por la organización Global Infancia, que este año me declaró "Periodista Amiga de la Niñez", junto a otros colegas.
Sinceramente aún me pregunto si lo merezco. Lo cierto y concreto es que agradezco la mención, y quiero decir que representa para mí un gran compromiso.
No sé si aún puedo considerarme periodista, eso lo dirán los lectores. Siguiendo la temática del artículo, me siento una niña transitando en el sendero de los medios de comunicación. Llevo poco más de 4 años en este ámbito y aprendo todos los días algo nuevo.
De lo único que estoy segura es que todos los periodistas deberían ser amigos de los niños, e incluso recordar todos los días a ese niño interno que todos llevamos dentro. Si así fuese, creo que el periodismo sería más esperanzador.
Los niños son mis maestros de periodismo, porque ellos me ayudan a no perder la sensibilidad, a correr riesgos, a veces sin dimensionar el peligro, a decir lo que siento sin temor a lo que digan o piensen los demás, a soñar nuevos mundos posibles, a buscar la verdad y tratar de conservar la credibilidad. De ellos, podría aprender eternamente.